Biografía de Augusto N. Wiese

28 Jun

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Augusto Nicolás Wiese Eslava  nació en la ciudad de Trujillo, el 6 de diciembre de 1886, hijo de don Wilhelm Wiese (“Guillermo Wiese”), y de doña Sofía Eslava. Sus padres  contrajeron nupcias el 29 de noviembre de 1878, don Guillermo Wiese con 32 años y doña Sofía Eslava con 20 años de edad.

Tras la temprana muerte de su padre (1895) , Augusto N. Wiese y sus cuatro hermanos pasaron sus primeros años en la ciudad de Trujillo, estudiando el El Colegio del Seminario, para después pasar al “Convictorio Peruano”, centro de estudios fundado por un notable educador nacional, el Dr. Pedro Manuel Rodríguez, en donde obtuvo su diploma “Instrucción Comercial”.

A fines del año 1902, don Augusto N. Wiese  con tan solo 16 años, ingresa a trabajar a la  firma “Emilio F. Wagner”, empresa de importación de maquinaria de todo tipo para la agricultura,  fundada por Wagner en el año 1880, en plena guerra con Chile.

“Ingresé de corresponsal a la Casa de don Emilio Wagner el 3 de diciembre y me dijo: “tendrá Usted que trabajar mucho”.” Augusto N. Wiese.

A don Augusto Nicolás Wiese Eslava se le podría catalogar como un soñador y visionario, un gran hombre de negocios que incursionó en casi las actividades económicas de la época, desde el comercio, minería, agricultura, pesquería, inmobiliaria, telefonía y la banca. Desde la primera Casa Wiese, Don Augusto empezó a construir su imagen de un humilde pero gran hombre de negocios.

Un pionero que introdujo al Perú el sistema de participación de utilidades, bono por cumplimiento de metas llegadas al año; sistema hasta hoy vigente. Gestor y artífice de la Casa Wiese, en la época que no existían universidades ni escuelas de negocios, la Casa Wiese fue de alguna manera una casa de formación de profesionales de negocios, que a su vez fue el edificio más alto de Lima en la época. El presidente Leguía le encomendó la construcción de un gran hotel, Augusto N. Wiese reunió a los más importantes empresarios de la época para construir el Gran Hotel Bolívar en el corazón de Lima, en la plaza San Martín, que fue inaugurado por el centenario de la Batalla de Ayacucho.

“Hay que cuidar los centavos porque los millones se cuidan solos”

Augusto N. Wiese

Don Augusto N. Wiese siempre tuvo la mente brillante para los negocios y sobretodo tuvo mucha lucidez para ver el futuro de nuestro país. Una de sus últimas muestras de filantropía fue la creación de la Fundación Augusto N. Wiese, institución que preserva la filosofía de su fundador y continúa trabajando a favor de la cultura, el arte y el progreso del Perú.