¿Cómo puede mejorar la educación en Latinoamérica?

14 Dic

Hace 10 años (2007) se formó una red llamada Teach for All, que tenía como objetivo mejorar la educación en los países que presentaban una clara deficiencia en este sector. Para dicho fin, la red captaba a los mejores estudiantes de las universidades con la meta de animarlos a enseñar en las zonas más necesitadas bajo un pago mensual.

El resultado fue que muchos de los profesionales que aceptaban realizar este servicio terminaban tan comprometidos con su labor que, en países como Chile, un 80% sigue dedicando tiempo completo a la educación aunque su carrera sea otra.

BBC Mundo entrevistó a los que formaban parte de este grupo, para comprender cómo podía mejorar la educación en América Latina, obteniéndose cuatro claves que se deben considerar:

1. Hace falta buscar el quiénes deben dar solución

El gran problema que se presenta cuando se trata de dar solución al déficit de la educación es que se busca responder a la pregunta “¿Qué se debe hacer?” cuando lo ideal es contestar la interrogante: “¿Quiénes lo deben hacer?”.

Y es que pueden existir tantos problemas en la enseñanza que lo mejor es captar y formar a profesionales talentosos que vayan a las zonas necesitadas del país. Se debe tener en cuenta que el sistema educativo requiere de muchas manos distintas para mejorar. La responsabilidad no recae así necesariamente en los profesores, sino en los obstáculos que el sistema puede poner en sus caminos.

Se debe ser consciente que la educación es un tema que compete a todos y como profesionales capacitados es posible contribuir desde su propia formación para mejorar la educación a través de proyectos como Teach for All o Enseña Perú; proyectos que buscan talentos profesionales en pro de la educación). O como el proyecto “Calidad educativa” impulsado por Fundación Wiese, bajo el lema “Mejor clima escolar; mejores aprendizajes”, que busca mejorar la capacitación docente, la que inevitablemente se verá reflejada en un cambio positivo  en  la educación,  proyecto que involucra no solo a profesores y alumnos, también a las familias y comunidades de distrito de Pachacamac, en Lima – Perú.

2. No es suficiente con destinar más dinero a la educación

Para quienes han formado parte de estos programas de enseñanza, otro problema con el que lidia la educación es que las autoridades creen que aumentando los fondos destinados a éste, mejorará. Sin embargo, ello no puede verse como solución cuando sigue existiendo inequidad en las escuelas. Por ejemplo, la educación no mejorará en regiones como Puno, si se les sigue enseñando a los niños en una lengua que no es la suya. Por ello, no es suficiente con que se aumenten escuelas en zonas de bajos recursos, sino que estas sean buenas y sean compatibles con el entorno real de los estudiantes.

Es por eso que la capacitación de los docentes es fundamental ya que origina que los maestros se relacionen con profesionales de distintas disciplinas, no solo educativas.

3. Se debe conocer la realidad propia

No se puede implementar un sistema educativo sin conocer la realidad y las necesidades propias de la educación de un país. De nada sirve; por ejemplo, seguir costumbres extranjeras y enseñar en todas las escuelas en inglés cuando esta no es la necesidad inmediata de la educación peruana.

4. Se debe motivar a los estudiantes a que dejen de ser agentes pasivos

Es importante alentar a los mismos estudiantes para que no sean agentes pasivos en espera de soluciones para mejorar su educación, sino que sean partícipes activos para acelerar los cambios. “Panal”, proyecto que apoya a estudiantes en competencias de empleabilidad, una idea que surgió en Chile y que ya tiene réplicas en Perú, es una forma original de motivar al plantel estudiantil para que ponga manos a la obra y sea partícipe de la mejora de su educación desarrollando sus habilidades de la mano con profesionales.

No hay que esperar a que políticos aumenten el  financiamiento de la educación, hay que ser parte del cambio para mejorar la educación del país. Comprometerse y ser conscientes de que los mismos estudiantes también pueden contribuir a mejorar la educación.