Lectoescritura: un aprendizaje que retó al 2020 desde la experiencia de acompañamiento

18 Feb

Por: Esperanza Marchand, acompañante de la Fundación Wiese

La enseñanza de la lectoescritura es uno de los aspectos trascendentales en la educación básica. El logro de este proceso, permite definitivamente ligar a la persona al mundo del conocimiento de manera efectiva, aún ir más allá a decir de Paulo Freire: “Aprender a leer, alfabetizarse, es antes que nada aprender a leer el mundo, a comprender su contexto; es una relación dinámica que vincula lenguaje y realidad” (1). Significa darle una herramienta de mucho poder a quien se vincula con el proceso de descifrar las palabras, y poder usarlas. Como ciudadanos es saber que tenemos derechos, deberes y la posibilidad de una acción ciudadana.

La pandemia retó en muchos sentidos a la educación, los “cómo” hacerlo surgieron prontamente y entre ellos los que se referían al aprendizaje de la lectoescritura. ¿Es posible que al final del 2020 los niños y niñas de primer grado logren la lectoescritura? ¿Qué factores, estrategias, desempeños docentes lo han hecho posible?

Se intentará presentar este proceso de aprendizaje, en la experiencia de una docente quien, desde la comunicación del WhatsApp, desarrolló muchas estrategias para lograr que sus estudiantes lleguen a diciembre leyendo y escribiendo, durante el periodo lectivo 2020 de educación a distancia.

Nuestra docente potenció el vínculo docente – estudiante, donde la confianza, la cercanía, el afecto que se fue ganando favorecieron y facilitaron la aceptación, voluntad y ánimo de los estudiantes ante el reto de lograr la lectoescritura. Alentar desde la distancia a niños y niñas que no se conoce supone mucha disponibilidad a mostrar afecto, no solo a los y las estudiantes, sino también cercanía y buen trato a los padres y madres, quienes se convirtieron en aliados de la docente.

Otro aspecto que trabajó con mucho tesón la docente fue el vínculo con las familias, guiando, orientando y alentado a no decaer en el reto propuesto, pues fueron las familias quienes tuvieron que organizar el ambiente en casa para que sus hijos e hijas estudien, los materiales, el repaso y guía de lo que la docente preparaba y presentaba a las familias y los estudiantes, quienes quedaban con la tarea de ejercitarlos en la apropiación de la nueva palabra, combinación léxica, así como el dominio de la misma. Se añade a esto el colaborar en los espacios de encuentro de la docente con los estudiantes, ya sea en videollamada grupal o personal donde la maestra tenía que apreciar la escritura de las combinaciones nuevas que los niños y niñas iban descubriendo.

Es importante señalar que esta nueva situación ha permitido reforzar los lazos entre la escuela y el hogar, sin la presencia constante de las familias como acompañantes y soporte emocional y de contención de las y los estudiantes, no hubiese sido posible los procesos de enseñanza aprendizaje que se realizaron en el año 2020.

La docente utilizó diversas estrategias pedagógicas para trabajar la lectoescritura, como elaboración de fichas de aprendizaje, recopilación de lecturas acordes a las combinaciones léxicas. Palabras o textos que iba presentar durante las sesiones remotas, que desarrolló aparte de las sesiones en la plataforma “Aprendo en Casa”. Este suponía concertar con las familias tiempos especiales para desarrollar este trabajo con sus estudiantes.

Un elemento muy valioso que ha permitido el avance de los aprendizajes en el 2020 ha sido el desarrollo de la evaluación formativa, la que permitió a los y las estudiantes guiados por sus docentes aprender a mirar, valorar y sobre todo identificar cómo mejorar sus procesos cognitivos, así como las estrategias de organización para el logro de sus aprendizajes. Nuestra maestra desarrolló estrategias de revisión junto con sus estudiantes y las familias que ayudó al aprendizaje de mirar, analizar, identificar y proponer formas de mejorar sus aprendizajes.

Para conectarse con las y los estudiantes se utilizaron diferentes medios de conectividad, las cuales respondían a las posibilidades de las familias, tuvo la docente desde encuentros vía plataforma zoom, WhatsApp, videollamadas grupales e individuales, hasta llamadas telefónicas simples, adecuándose a la realidad de cada familia. Es importante hacer notar que a esta situación se le añade los horarios, la docente no pudo tener horarios muy rígidos, pues debió considerar las posibilidades de las familias ya que los niños y niñas, no podían acceder a la conectividad motu proprio, son los padres, madres o un familiar adulto quienes les proporcionan este acceso, añadido a que las docentes requieren de la presencia de un familiar que pueda luego acompañar el desarrollo de los aprendizajes asincrónicos que deben de realizar los y las estudiantes.

Otro elemento que influyó cómo la docente reforzaba constantemente los logros de aprendizajes de los niños y niñas, así como mostrar siempre altas expectativas de las capacidades de los estudiantes ante este desafío. Fue un gozo apreciar desde las conexiones del acompañamiento remoto a los docentes escuchar a los niños leyendo las respuestas que han escrito, con esfuerzo, pero con mucha seriedad y compromiso.

Podemos apreciar que desde la educación no presencial y la conexión virtual es posible desarrollar los aprendizajes de la lectoescritura, sí, se hace necesario que las docentes agudicen sus observaciones, análisis, así como desarrollar estrategias que permitan la cercanía y creación de vínculos cercanos y afectivos con los estudiantes de primer grado (quienes muchas veces son nuevos en las escuelas) que favorezcan, la escucha, confianza y capacidad de preguntar de parte de los estudiantes. Elegir un método activo que permita que los estudiantes avancen de acuerdo a sus capacidades, sin sentir que son presionados a competir con otros. Conocer la realidad de conectividad de cada estudiante para ofrecer las maneras de conectarse que le permitan avanzar en el desarrollo de la lectoescritura.

Esta experiencia de aprendizaje ha sido muy significativa, pues refleja el empeño y compromiso de familias, docentes, estudiantes y directivos por seguir aprendiendo.

(1) Paulo Freire: ALFABETIZACIÓN UN PROCESO QUE LIBERA Sistematización del Programa Integral de Alfabetización de personas jóvenes y adulta