La iniciativa conecta a estudiantes y profesionales de diferentes países con el trabajo que Fundación Wiese desarrolla en El Brujo, mediante experiencias de aprendizaje y colaboración vinculadas con la investigación, la educación, el patrimonio cultural y las comunidades locales.
¿Qué sucede cuando personas de distintas partes del mundo llegan a El Brujo dispuestas a aprender, compartir sus conocimientos y colaborar con los proyectos que se desarrollan alrededor del patrimonio cultural?
A partir de la alianza entre Fundación Wiese y EcoSwell, esa experiencia ya es una realidad. Ambas organizaciones han puesto en marcha un proyecto de voluntariado que permite que estudiantes, investigadores y profesionales internacionales se integren temporalmente a diferentes actividades desarrolladas en El Brujo.
Emma, estudiante de Antropología de Georgia State University, en Atlanta, fue la primera voluntaria en participar en esta iniciativa. Durante este año se prevé recibir a diez voluntarios de diferentes partes del mundo, con la expectativa de ampliar el alcance del proyecto en el futuro.
- Emma participa en labores de conservación en el museo de sitio.
Una alianza que conecta conocimientos y experiencias
El proyecto de voluntariado nace como un espacio de aprendizaje e intercambio entre personas con diferentes formaciones, experiencias y procedencias.
EcoSwell promueve y facilita el contacto con estudiantes universitarios, posgraduados, investigadores y profesionales interesados en conocer de cerca cómo, mediante su labor, la Fundación Wiese integra la arqueología, la mejora de la calidad de la educación y el desarrollo de las comunidades locales, en el Perú.
Fundación Wiese recibe e integra a los voluntarios en sus actividades programadas en El Brujo y el valle de Chicama.
Formación práctica y colaboración en proyectos reales
El valor del programa de voluntariado se encuentra en la posibilidad de integrarse a procesos reales que Fundación Wiese desarrolla en El Brujo y en su zona de influencia. De acuerdo con su formación, experiencia y tiempo de permanencia, cada participante se incorpora a actividades definidas junto con los equipos responsables y recibe el acompañamiento necesario durante su desarrollo.
En el ámbito de la conservación y la gestión de colecciones, los voluntarios pueden colaborar en labores de catalogación mediante el registro fotográfico y audiovisual de materiales arqueológicos.
- Voluntarias (de izquierda a derecha): Rebecca, Sukhman y Emma participan en una jornada de aprendizaje sobre la catalogación de bienes arqueológicos junto al equipo de Investigación de Fundación Wiese, en El Brujo.
También participan en la documentación del patrimonio inmueble, aprendiendo a utilizar herramientas como drones y colorímetros para generar registros de las estructuras y áreas que forman parte del complejo arqueológico.
- Imagen izquierda: Las voluntarias reciben capacitación en el uso de drones para la documentación del patrimonio arqueológico.
- Imagen derecha: Las voluntarias aprenden a utilizar colorímetros para el registro y análisis de estructuras arqueológicas.
Cuando su estadía coincide con algún proyecto de investigación, como por ejemplo el desarrollo de estudios de colecciones, también se les permite integrarse, bajo la permanente supervisión del equipo técnico de la Fundación.
Cuando lo desean, su participación puede extenderse, además, a los proyectos educativos y al trabajo que Fundación Wiese realiza con las comunidades locales.
- Las voluntarias participan en una visita para conocer el trabajo que Fundación Wiese realiza con las comunidades locales.
En estos casos, los voluntarios brindan apoyo y soporte durante los encuentros programados con la comunidad orientados al desarrollo de sus capacidades o a la documentación de sus saberes. Asimismo, participan en las visitas a instituciones educativas del valle vinculadas con el proyecto Escuela e Identidad.
- Las voluntarias visitan instituciones educativas del proyecto Escuela e Identidad, en Ascope.
De esta manera, el programa ofrece a los participantes una experiencia real de trabajo que combina formación práctica, intercambio cultural y colaboración en iniciativas concretas y la convivencia con un equipo de profesionales multidisciplinario y especializado. Los voluntarios conocen de cerca cómo se articulan la investigación arqueológica, la documentación del patrimonio, la educación y el trabajo con las comunidades, mientras contribuyen al desarrollo de las actividades en las que participan.
Un proyecto que seguirá creciendo
La alianza con EcoSwell abre así un nuevo espacio para conectar a personas e instituciones de diferentes partes del mundo con la labor que Fundación Wiese realiza para preservar, estudiar y poner el patrimonio cultural peruano al servicio de la sociedad.
El proyecto de voluntariado ya está en marcha. Con cada nueva experiencia, El Brujo se convierte también en un espacio para compartir conocimientos, formar nuevas miradas y construir vínculos alrededor del patrimonio cultural de todos los peruanos.
Para conocer más sobre la alianza y las experiencias de voluntariado, consulta la información del programa aquí https://www.ecoswell.org/blog/ecoswell-partners-with-the-wiese-foundation-uniting-to-preserve-perus-rich-cultural-heritage
