Ingrid Claudet: “El emprendimiento social es una tendencia global”

27 Feb

Las empresas de toda escala están cuestionando sus modelos de negocio para incorporar factores sociales y medioambientales. los emprendedores sociales están dando evidencias de que sí se puede unir los negocios con la responsabilidad social y medioambiental”, subraya la gerente general de la Fundación Wiese.

Su madre fue brasileña y creadora del voluntariado en el Inabif. Ingrid Claudet vivió de cerca ese episodio. Tal vez de ella heredó la sensibilidad social. Su padre fue un agrónomo que recorrió el Perú cuando era más complejo hacerlo y en algunos momentos viajó al lado de su hija, por la costa norte. Quizás de él heredó la pasión por el Perú.

Esa herencia familiar se materializa en el puesto que hoy ocupa. Ingrid Claudet es la gerente general de la Fundación Wiese, que este 2020 cumple 60 años de creada. Recordemos que uno de los programas más emblemáticos de la fundación es el complejo arqueológico El Brujo, en la costa norte. Institución que ahora patrocina y dirige el Fondo Emprendedor, que, entre 112 iniciativas presentadas, financiará y asesorará a cuatro empresas sociales que involucran a comuneros del Cusco, personas con discapacidad, mujeres del penal de Chorrillos y madres adolescentes.

Siente que ocupa un sitio privilegiado, porque es una labor en la que puede ayudar a otras personas. “Trabajo casi 24 horas al día, full, y lo hago porque me da muchísima satisfacción. Siempre he sido medio todista. Me encanta todo y aprendo rápido. Y aún tengo mi lista de cosas que quiero hacer”, me dice desde su oficina, en lo más alto de un edificio sanisidrino, pero –cautelosa– prefiere guardar en reserva lo que ha escrito en esa lista.

Dentro del terreno del emprendimiento, ¿qué implica el componente social?

Es una empresa formalmente constituida, pero que dentro de su modelo de negocio incorpora a una comunidad vulnerable con el objetivo de mejorar la calidad de vida, la que se mejora incorporándolos como proveedores, o dándoles empleo digno o poniendo al alcance de estas personas productos y servicios a precios razonables y donde viven.

¿Faltan emprendimientos de este tipo?

Yo pienso que sí. El emprendimiento social viene a ser una suerte de tendencia a nivel global. Cada vez más, las empresas de toda escala están cuestionando sus modelos de negocio para incorporar factores sociales y medioambientales. Los emprendedores sociales están marcando una pauta, dando evidencias concretas de que sí se puede unir los negocios con la responsabilidad social y medioambiental.

¿Y el Perú cómo está en emprendimientos sociales?

A nivel Latinoamérica, es un país cuyo ecosistema de emprendimiento ha ido evolucionando a pasos bastante rápidos. Aún así, la región está muy por detrás de otras regiones.

¿Cómo tendría que ser el escenario ideal?

En el Perú, la Fundación Wiese es la primera institución, de naturaleza familiar, que se involucra activamente en temas de emprendimiento social. Es una fundación que invierte aportes de la renta de su patrimonio para impulsar y acelerar emprendimientos sociales. El Fondo Emprendedor todavía es único en su género. Apostamos por el emprendimiento social como una manera sostenible de generar impacto social en ciertas comunidades vulnerables. Si estos emprendimientos sociales crecen comercialmente, van a requerir incorporar más personas de estas comunidades. Pero falta que más jugadores se involucren activamente, que haya más instituciones sin fin de lucro que estén dispuestas a aportar capital, que en muchos casos debe ser filantrópico, que no tiene retorno porque su fin es social. La idea del programa es apoyar hasta que estos emprendimientos estén más robustos y puedan acceder a otras fuentes de financiamiento. Luego de la convocatoria, que duró un año, los proyectos elegidos son Llama Pack (turismo), Empanacombi (culinaria), Pixed (tecnología) y Estrafalario (moda urbana).

¿El peruano tiene en su ADN el ser emprendedor y, a la vez, solidario?

Yo creo que sí y, sobre todo, en aquellos emprendimientos que están fuera de Lima. De los que han sido elegidos, dos son de Lima y dos de Cusco y Piura. Cada vez los peruanos somos más conscientes de que si cualquier tipo de empresa no incorpora variables sociales y medioambientales dentro de su modelo de negocio, no será sostenible y eso se ve, incluso, en las grandes corporaciones, transnacionales.

La Fundación Wiese cumple 60 años. ¿Se puede hacer un balance?

Se han desarrollado diversas iniciativas y proyectos vinculados a la educación, cultura, investigación científica, salud. La fundación fue creada por don Augusto Wiese Eslava, el abuelo de quienes hoy son miembros de la junta de administración de la institución, y el mandato fue promover el bien individual y colectivo, bajo la visión de que mejores ciudadanos van a forjar el Perú en el futuro.

¿Todos somos potencialmente emprendedores?

Todos. Pero no está limitado a crear un negocio. Uno puede tener un espíritu emprendedor dentro de una institución, una empresa. El espíritu emprendedor es muy valioso porque está muy asociado a la innovación.

¡A la creación!

Y a ser valiente también para asumir retos y responsabilidades en un contexto, muchas veces, poco estructurado.

¿Ser mujer y llegar a un alto cargo ha sido una oportunidad o un factor en contra?

Para mí jamás ha sido un tema. Si alguien tuvo pensamientos discriminadores por el hecho de que yo sea mujer, nunca me he sentido afectada. Para mí, ser mujer siempre ha sido una oportunidad. Se trata de darles igual valor a todos los seres humanos. Lo que no es aceptable es ningún tipo de discriminación o violencia. Aunque hay cambios.

Supongo que los cambios son para bien.

Así es. Si no cambiara de esa forma, la humanidad se perdería la mitad de la historia. La mitad son mujeres, y si no se incorporan en condiciones equitativas, el mundo se pierde la mitad del cuento (sonríe).

AUTOFICHA:

– “Soy Ingrid Claudet Lascosque. Tengo 49 años, nací en Lima. Al salir del colegio, estudié Administración de Empresas y Traducción; ambas carreras las desarrollé simultáneamente. Luego seguí una maestría en Negocios. Los idiomas me gustaban mucho desde muy chica”.

– “En la maestría que hice en el extranjero, me especialicé en Marketing, en una universidad en Los Ángeles. Y luego me especialicé en Marketing Digital, en una universidad prestigiosa en el Perú, fue la última vez que estuve en un aula formalmente. Me gustaría volver”.

– “Para 2020, la Fundación Wiese también ha empezado la ejecución del primer proyecto de obras por impuestos para la investigación científica, lo haremos en el complejo El Brujo. Hemos reeditado el libro de Julio C. Tello Chavín. Cultura matriz de la civilización antigua; pensamos lanzarlo en mayo”.

Noticia publicada en Perú21 26/02/2020