La Filantropía a través del emprendimiento social

30 May

Ante la emergencia sanitaria desatada como consecuencia de la propagación de la pandemia del COVID-19, la Fundación Wiese activó rápidamente su Programa de Ayuda Humanitaria para ponerlo al servicio de la atención de la crisis sin precedentes que afecta gravemente al país.

Un caso concreto que ilustra lo mencionado líneas arriba es lo que viene ocurriendo con el Fondo Emprendedor, el programa que la Fundación Wiese lanzó en el 2019, en alianza con NESsT, para promover el emprendimiento social a nivel nacional.

Luego de decretado el estado de emergencia, las empresas sociales del portafolio del Fondo Emprendedor tuvieron que redefinir sus metas y estrategias de negocio para hacer frente a la coyuntura; además de apoyarlas en este proceso, la Fundación Wiese encontró a través de las mencionadas empresas, una oportunidad valiosa para llevar ayuda a las poblaciones más vulnerables afectadas por la pandemia.

A la fecha, Estrafalario, empresa de moda urbana sostenible que da trabajo a las internas del penal Anexo de Chorrillos, se encuentra produciendo mascarillas comunitarias para atender la entrega de ayuda humanitaria que la Fundación llevará a todas las familias de San Francisco de Yarinacocha, en Ucayali.

Pixed Corp., empresa que tradicionalmente producía prótesis de extremidades para personas de escasos recursos, mediante tecnología 3D, ha ampliado su línea de productos para hacer frente a la crisis. Actualmente produce equipos de protección personal y accesorios para el personal de salud y se ha convertido en uno de los proveedores de la Fundación Wiese, en el marco de su campaña de ayuda humanitaria.

Asimismo, ambas empresas, Estrafalario y Pixed Corp, con sus nuevos productos, nos ayudarán a brindar protección para al personal técnico y administrativo del INPE y las internas de los penales Anexo y de Santa Mónica de Chorrillos.

Por otro lado, la Fundación Wiese ha incluido a los comuneros llameros que trabajan con LlamaPack, otra de las empresas invitadas al portafolio del Fondo Emprendedor, dedicada a ofrecer servicios turísticos y educativos, en las entregas de cash transfers a las poblaciones altoandinas de Cusco, que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Por último, la Fundación incluyó a los niños de la escuela de Casitas del Arco Iris, empresa finalista en la etapa de Due Diligence del Fondo Emprendedor, en sus repartos de canastas de víveres de emergencia.

LlamaPack y Casitas del Arco Iris, se encuentran ubicadas en la cordillera del Urubamba, en el Cusco, y tanto los comuneros llameros, como los niños de la escuela, pertenecen a familias muy vulnerables, que han sido duramente impactadas en su capacidad de generar ingresos, como consecuencia de la desaparición del turismo receptivo en la zona.

Hacer filantropía a través del emprendimiento social, asegura que la ayuda sea entregada a tiempo, impulsa el éxito de empresas sociales involucradas y a través de ellas, mejora las condiciones de vida de las comunidades vulnerables con las que ellos trabajan. Por lo tanto, se podría decir que cada acción filantrópica activada a través de un emprendimiento social produce un triple impacto y también una triple satisfacción para nosotros.